Esta es la historia de Eli, que de boba no tiene ni un pelo; ella tiene una relación hace unos años con Víctor. Él tiene que trabajar entre dos ciudades; unos días trabaja en una y otros días en otra.
Eli hace varios meses siente y presiente (ese sexto sentido de las mujeres que nunca nos falla) que Víctor tiene otra relación, pero es solo un presentimiento que necesita confirmar; y como dicen por ahí, el que busca encuentra. En esta ocasión no fue tan fácil encontrarlo, pues Víctor era demasiado inteligente para no dejar rastro en ningún lugar, pero la astucia venció a la inteligencia en esta historia.
Eli siempre muy pendiente de los movimientos de su novio, sin informar de sus sospechas, haciendo que Víctor se confiara; no hay nada más peligroso que una mujer cuando se da aires de Sherlock Holmes; y así fue como Eli lo primero que consiguió fue la clave del celular de Víctor. Pero nunca había espacio para revisarlo y en los pocos momentos que podía, no encontraba nada en los chats, pues él borraba absolutamente todo.
Víctor tenía un abogado llamado Felipe, quien llamaba constantemente; un amigo del trabajo que aún Eli no conocía, pues su sucursal estaba en la otra ciudad. Este abogado llamaba constantemente, pero no siempre era en la hora de trabajo, así que no le contestaba. Una noche, en una rumba, Víctor se pasó de tragos y quedó noqueado, y el abogado Felipe llamó tipo 3 am; Eli pensó: «estas no son horas de llamar, no me suena bien»; por lo cual tomó con cuidado el celular de Víctor mientras este dormía, fue al baño y marcó al abogado Felipe; y .. ¡oh sorpresa!, el abogado Felipe tenía una voz muy femenina. Al otro lado del teléfono contestó un «Hola» con una dulce voz; Eli se quedó callada; y esa voz femenina volvió a hablar, «¿Aló amor? ¿Estás ahí?»; ya Eli respondió: «hablas con Eli, la novia de Víctor. ¿Quién eres tú?»; un silencio al otro lado de la línea; «soy Alicia, la novia de Víctor»; y de ahí comenzó la conversación, una conversación de más de dos horas donde ambas, en lugar de insultarse y pelearse por un tirano mentiroso, decidieron conocerse y dar explicación a todas las mentiras e inconsistencias que les decía Víctor a las dos. Al final, Eli y Alicia, terminaron siendo aliadas para dejar a Víctor y confrontarlo de la mejor manera para que no existiera forma de engañarlas o enredarlas otra vez; y así fue como este hombre quedó al descubierto, sin el pan y sin el queso; igual este tipo de personas son especialistas en volver a conseguir víctimas para tenerlas así; era un marinero con mujer en cada puerto.
Lo que resalto de esta historia, no es que lo hayan descubierto, sino la solidaridad femenina. Existen en el mundo mujeres tan absolutamente ciegas, bobas, que sé yo, porque no las llamo enamoradas que pierden la razón por un hombre; que en lugar de dejar a estos mentirosos y enfrentarlos y dejarlos, se pegan de las greñas (greñas: pelo), con otras mujeres a punta de insultos y malos tratos, porque les robó su amor, ¿Cuál robo?, ¡no sean pendejas! Y qué pena que las llame así, ellos deciden, claro que sí existen mujeres que son trepadoras, pero siempre escuchen cada razón, comprendan que el engaño no viene solo de la intención de uno, sino de la participación de dos; y si esa persona permitió ingresar a otra persona a su vida, no es solo porque lo sedujeron, es porque se dejó seducir, permitió entrar a otra, porque hubo un engaño compartido; ese personaje no vale la pena; suelten, dejen fluir y no se rebajen con otras mujeres por un hombre, hay quienes les gusta ver ese tipo de juegos, les sube el ego; no hagas parte de ese papelón.