Skip to main content

Muchos ya han escuchado hablar de Tinder; aquellos que no, les explicaré con más detalle en otro capítulo, pero en resumen les puedo decir que es un método para conseguir amig@s, aunque algunos lo usan para fines más “alimenticios” o como “negocios de la vida fácil” (arruinaron la pobre aplicación que pintaba bien). Camila, Paulina y Francisca se metieron en Tinder un día de desparche, ¿así o más desparchadas o desesperadas?, dejaron caer el teléfono y se inscribieron juntas en la cuenta, uno no hace esos osos solo, al menos se debe tener una amiga a quien culpar de su fracaso en Tinder, y empezaron con el juego, me gusta, no me gusta, y se gustan… Lo bueno es que allí puedes escoger más o menos lo que se ajusta a «tu perfil».

A la que primero le dio resultado fue a Camila; (sonido de campanita) ¡Ahaha, un match! Y ahí estaba un Don Juan, ¡un tipo como se lo recetó el médico! Bueno, al menos eso creía ella; simpático, exitoso y claro, con canas, supuestamente un hombre maduro… Así empezó a hablar con él y le gustó, así que decidió lanzarse al agua y pasar al WhatsApp, ¡y sin salvavidas para colmo!

Un error que no deberían cometer las mujeres solteras es buscar la manera de poner las cosas tan fáciles para un tipo, porque cuando ya sienten que van en coche, quizás el piloto automático los lleve a chocarse, ¡y así pasó! Don Juan invitó a Camila a un concierto el viernes en la noche, inicialmente ella rechazó la invitación pues no estaba segura, apenas lo conocía y le dijo que no; pero más tarde, animada por sus amigas, aceptó la invitación; y adivinen, le dijo: “cariño, no confirmaste con tiempo y ya no tengo entradas”. ¡Plop! Pero el sábado nos podemos ver. Y efectivamente, Camila aceptó, apenas estaban empezando a conocerse y con qué derecho le podría hacer un reclamo o exigir algo.

El sábado, Camila un poco ansiosa, le escribió a Don Juan; un primer error cuando estás conociendo a alguien es ser la intensa que muestra interés, si él está interesado, debería escribir primero; ella no lo pensó, el tipo no contestó y la dejó en visto toda la tarde; finalmente, Don Juan apareció en la noche del sábado, diciendo: “oye, me quedé sin batería y en el concierto le di el celular a una amiga para que me lo guardara en el bolso y se me olvidó reclamarlo hasta ahora que fui por él”. A lo que ya mis queridos lectores sabrán que eso es un: ¡Sí, cómo no! ¿Igual qué haces o dices si no lo conoces? Queda el poder de la duda, 50-50; puede ser verdad, puede ser mentira. Camila, para evitar estrés y tanto protagonismo de novela y menos empezando a salir, decidió creerle y aceptó la invitación a comer.

En la noche llegó todo un caballero, restaurante de lujo, reservas, valet parking, «¿Está el dueño? es que es amigo mío para saludarlo”, ¿quieres vino? En fin; impresionando a la presa, que en lugar de sentirse impresionada como muchas mujeres, se sintió intimidada, pues Camila conoce algo de etiqueta, pero le aterra no sentirse libre manejando ese tipo de situaciones con naturalidad.

Hablando, hablando, conociéndose, preguntándose, una charla amena para la ocasión, cuando de pronto al final de la noche, ¡topatelas! ¡Toma tu beso!, el tipo con la seguridad que lo caracterizaba, sin rodeos, le dio un beso a Camila, la cual se quedó inmóvil sin saber en qué momento salió ese impulso, aunque le gustó. Ahí se supo, hay química, lo que hizo que ella se entusiasmara un poco y pensara que eso podía ser el inicio de una nueva relación.

El tipo le comentó que esa semana no se podrían ver pues estaba dejando todo listo en su trabajo para salir de vacaciones a Perú; y a todas estas, Camila nunca le preguntó con quién iría a Perú, la pena de preguntar.

Así pues, ojos que no ven, Facebook que te lo muestra todo; Camila se dio cuenta de que el hombre que por un momento pensó que sería el amor de su vida, tenía otra persona con la que había ido de viaje a Perú, y no cualquier persona, una mujer con una presencia de reina, y pues Camila ni reina ni tampoco fea, pero hasta allí no llega; su pensamiento fue: el hombre me mintió; y como todas las mujeres tenemos algo de detectives en el alma, se metió al FB de la reina y con otro ¡Plop! se encontró, con ella había estado en el concierto y se veían muy enamorados.

Con dignidad, solo decidió dejarle un mensaje privado diciéndole que pudo haber sido sincero y decirle que estaba saliendo con alguien más. Hay que ser una dama y salir con la frente en alto; y el cínico respondió: es que era una amiga con la que ya había planeado el viaje a Perú desde hace rato…. «Bueno, contigo hablo rico». ¿Qué? Su ideal del hombre perfecto, pal piso. Y hasta aquí llegó, colorín colorado.

Aunque luego digan, ¿por qué preguntas tanto?, es mejor preguntar y ponerse roja por un momento, que pálido por un buen rato… ¡Facebook, gracias! Eres el mejor amigo confidente.

sitecontara

Author sitecontara

More posts by sitecontara

Leave a Reply