Francisca no es una #bendecida como las llaman hoy en día; pues creo que a ninguna mujer le gustaría que la llamaran así, al menos que ejerza la profesión y se sienta digna de ella. Pero este caso no es su profesión, ni entraré a juzgar a quienes la practican.
Francisca, Camila y Paulina son amigas de toda la vida, y entre ellas comparten a diario historias de sus vidas, aquellas, por no llamarlas fracasos, encuentros amorosos que pocas veces terminan de la mejor manera.
Francisca trabaja en una pequeña empresa; la mayoría de sus compañeras tienen entre 27 y 35 años, y le han aportado enseñanzas, a pesar de la brecha generacional que existe entre ellas. Camila trabaja con gente mucho mayor, entre los 40 y 50 años, y el aporte también ha sido demasiado grande; le han enseñado cómo abordar de la mejor manera una relación. Paulina, una mujer independiente y exitosa en sus negocios de Cupcakes, pero al igual que las otras dos, poco exitosa en el amor.
Las bendecidas y afortunadas nació por uno de los mejores amigos gay de estas tres mujeres, Lorenzo, que por lo general le encanta tomar té en las tardes con sus hermosas amigas con el fin de contarles historias de sus emocionantes viajes alrededor del mundo. Cabe anotar que Lorenzo viene de una familia muy adinerada; él hace buen uso del dinero que produce su padre y sus hermanos viajando cada vez que puede, y sus tres amigas lo escuchan maravilladas, prestando mucha atención a sus anécdotas, mientras piensan cuándo podrán disfrutar de una situación tan privilegiada.
Un día las invitó a almorzar para poder compartir en un ambiente diferente sobre su último viaje. En el momento que entraron al restaurante, hubo una sensación extraña; eran tres hermosas jóvenes con un señor de más de 50 años. Lorenzo ya está mayor, aunque por su condición, no le gusta revelar su edad. En medio de la comida, risas y unas copas de vino, sale el comentario de Lorenzo: «Parezco el viejo verde con sus tres prepagos…» Y así quedaron bautizadas como las prepagos.
Esta situación nos lleva a reflexionar: no siempre que veas a un hombre mayor con mujeres jóvenes significa que son prepagos o #bendecidas; muy posiblemente estén compartiendo historias con un simpático amigo gay por nada a cambio, más que una amistad.