Cuando escuchamos historias en si te contara, vemos como ese poder liberador de sacar lo que se lleva adentro, hace cambiar poco a poco el semblante de quien esta narrando su historia; es como hacerle catarsis a la situación, dejando salir las emociones tanto de amor, dolor, duelo, rabia, un sin número de sensaciones y sentimientos que se apoderan de nosotros, que solo quien lo vive es quien lo siente; si nos sentimos identificados con la historia, podemos conectar con ese mismo sentimiento.
Hoy nuestra protagonista es Natalia, una mujer joven, de tez morena hermosa y su figura esbelta la hace ver aun mas atractiva; nos comienza contando su historia que empezó muy joven. Con solo 17 años quedó en embarazo de su novio del colegio, por lo general se piensa que una mujer tan joven en embarazo es sinónimo de una mala vida, pero no era así, lo que le pasó a Natalia le ha pasado a muchas mujeres. Ella no sabía cómo se hacían los bebes, ni logró como tal de disfrutar de una relación sexual completa, pues era un tabú en su familia hablar de eso, su madre solo le decía, ojo Natalia con abrir las piernas por ahí; eso y nada no era mucho para entender que significaba abrir las piernas.
En su primera y medio experiencia sexual, digo media, porque nos relata Natalia que cuando estaba en la intimidad con su novio, le dio una pequeña muestra de amor, como diría yo, donde solo la puntica y el no termino. Al pasar las semanas, y su periodo no llegaba, le contó a su mamá, la cual saltó en cólera preguntando que ella que había hecho, pero para Natalia ella no había hecho nada.
Después de la prueba sale una sonriente enfermera y le entrega el resultado a la joven Natalia diciendo: Felicitaciones vas a ser mamá. ¿Y acá que paso?, se sintió confundida, ¿pero si yo no he hecho nada?, la mamá aun lloraba y maldecía su situación; ¿Cómo nos pudiste hacer eso a tu padre y a mí?, y más ahora con la situación económica en la que estamos en la familia; para Natalia lo que decía la enfermera como lo que decía su mamá resonaban en su mente sin ningún sentido; ¿pero como pudo hacer pasado?; y con la insistencia de Natalia de que no sabía que había pasado su madre decidió llevarla donde un médico para que le explicara, creo que un poco tarde, pero entendió que el 33% de los espermatozoides están en la lubricación y así el no haya terminado o introducido como diría ella totalmente su pene, ella podría quedar en embarazo y así fue.
Su mundo estaba de cabezas y no por ella, sino por la familia, su madre seguía en su drama, su padre no podía saber pues trabajaban en otro país, su hermano la juzgo hasta que se cansó, y su abuela le dejo de servir la comida y prohibió comer en su casa, en la cual, vivían en el momento por la situación económica.
El padre del bebe, se creyó hombre, tenía una familia más acomodada, pero era aún un niño jugando a ser papá. Pero sin los suficientes pantalones para decirle a sus padres lo que había pasado, puso a Natalia a enfrentar sola la situación, así que Natalia sentada el frente de los abuelos paternos de su bebe, les dio la noticia, cosa que no agrado; esta quiere quedarse con nuestro dinero, fue lo primero que dijeron, sin contar que su tez morena no era de su agrado para ser la madre de uno de sus nietos.
Llegó al mundo una hermosa bebe, con todos los comentarios mal intencionados y de poco amor que se le puede decir a una madre joven, le llegaron como bombardeos a Natalia; pero no importaba, con el amor de ella era suficiente para que pudiera ser feliz.
Una relación de dos jóvenes, no comienza y tampoco termina muy bien, Natalia trabajaba en el día para poder estudiar en la noche, y así comenzó a muy temprana edad a sacar adelante a su familia; y el papá de la bebe igualmente trabajaba, pero para rematar tenia otra novia que veía de vez en cuando, Natalia lo sabía, pero no le importaba, había dejado de amarlo desde el momento que vio que fue tan poco hombre de enfrentar a su familia, y a ella le toco cargar con la culpa y responsabilidad de ser madre menor de edad.
A los 2 años separaron, pues era mas lo que estorbaba el joven que lo que aportaba, y mas con una novia a la cual también había dejado en embarazo y sus padres la habían aceptado como nuera y nieta, cosa que nunca paso con Natalia y su hija.
Siguió adelante, una berraca, pero su hija crecía y le decía: mami quiero tener una familia y un hermanito, ella no estaba segura, tenía una nueva relación y sentía que funcionaba mejor cada uno por su lado, solo para salir, comer y de vez en cuando echarse una canita al aire; pero su hija insistía; la nueva pareja de Natalia si quería casarse, por lo cual, le propuso matrimonio; Natalia acepto mas pensando en su hija, para que tuviera una familia, que por ella misma, pues creía que era un alma libre y quería seguir siéndolo, sin un hombre que le impidiera gozar de su libertad e independencia.
Natalia tiene un don al cual le teme, siente que va a pasar antes de que suceda, ve sombras o situaciones que le previenen, pero por su mismo miedo no les hace caso. El día que se estaba midiendo el vestido de novia, al verse en el espejo, se vio vestida de negro y se hundía hacia un túnel oscuro, se decía: la voy a cagar; pero continuó su matrimonio por su hija. La boda era dentro de pocos días y no se echó para atrás, sino que continuo. Su vestido no le ajustaba y no entendía por qué si había dejado de comer por el estrés de la boda; y al final confirmo sus sospechas, estaba en embarazo. Estaba cumpliendo el sueño de su hija, tener un hermano y formar una familia, pero se iba olvidando de su ser, de que quería, siempre tratando de complacer a los demás por encima de sus intereses.
Se casó y le dijo a su esposo que estaba en embarazo, que sorpresa se llevó Natalia cuando él le dijo que abortara; ella dijo que ni loca y lo tuvo, desde ahí fue también desapareciendo el amor que sentía por ese hombre, ¿Qué había hecho?, pero aguanto, aguanto, y aguanto, 15 años aguanto, a un hombre que la humillaba, que cuando ella se quedaba sin trabajo y el debía pagar algo del hogar, el sacaba en cara cada peso que ponía en la casa; fue una tortura; él tenía amantes y administraba muy mal el dinero. Después de 15 tortuosos años, Natalia decide separarse, sus hijos ya son grandes, ya aguanto lo suficiente; quiere tener su tiempo; pues esta cansada, su hija, repitió su historia y fue madre muy joven, a diferencia de lo que habían hecho con ella, la apoyo, pero siente que aun es una niña jugando a ser mamá, y que por mas que Natalia le enseña, no quiere aprender de coger responsabilidad, entonces Natalia responde por su hija, su hijo y su nieta.
Paso el tiempo, no mucho mas de 2 años después de su separación; Natalia conoce nuevamente otro hombre, detallista, especial, se preocupa por ella, cosa que la angustia mas porque nadie se había preocupado tanto por ella, está pendiente de sus dos hijos y nieta; y Plop, Natalia a su edad, con tiroides y poca probabilidad de quedar en embarazo, tiene su tercer hijo; y la nueva pareja con un solo 2% de probabilidad de dejar a alguien en embarazo pues era estéril puso la semilla en ese 2%. ¿Qué fue?, ¿Qué paso acá?, no se habían protegido porque ni él podía tener hijos y la probabilidad era baja o nula; ¿el destino?, que sabemos, ¿si las casualidades existen o si el destino ya está escrito?, o que se sabemos nosotros que filosofamos día a día y no sabemos como obra Dios o el universo; nadie sabe del por qué ni el para qué de lo que sucede en este mundo.
Como le digo a Natalia mientras me cuenta su historia; hay un dicho entre los hombres: “soy un hombre responsable, a cada hijo le tengo una madre”; pues Natalia no se queda atrás y nos reímos al decir que ella es muy responsable. ¿Lo planeo así?, no, ella sigue persiguiendo su metáfora de ser un ave libre, pero que carece de la misma, ama a sus hijos, su nieta y su actual pareja, pero siente que no pude volar, que la vida que ella tenia en su mente en muy diferente a la que eligió vivir.
Mi reflexión es, ¿somos responsables de nuestras decisiones?, creo que en ocasiones sí, pero en otras, siento que el destino nos juega de manera diferentes a la que deseamos o elegimos.