Muero al no poder verlo.
Vivo bajo la locura de poder amarlo, aunque el nunca logrará amarme tanto.
Me falta valor para olvidarlo.
Un amor que alegra el corazón, pero a la vez tortura a mi alma.
Eso fue el cruel destino, para covertirlo luego en locura.
Necesito fuerzas para levantarme y sacarlo de aca adentro.
Si lo ves dile que ya lo olvide, pero nunca le digas que te lo dije llorando.